Enclavada en el corazón del valle de Ultzama, la Posada Eltzaburu es un auténtico viaje inmóvil a través del tiempo, cerca de Haras d'Ultzama, a las puertas del bosque de Orgi, a una hora de la frontera francesa y a solo 20 minutos de la emblemática ciudad de las Ferias de San Fermín, Pamplona.
Este lugar único, cuyos cimientos se remontan al siglo XIX, guarda en su interior las huellas y las historias de una época pasada. Ha atravesado los tormentos de las guerras y los siglos como un refugio inmutable, fiel a sí mismo, resistente al caos del mundo exterior. Aquí, el tiempo parece haberse detenido.
La arquitectura del edificio encarna plenamente la autenticidad de la región. La piedra y la madera, materiales nobles y atemporales, se integran armoniosamente en el paisaje que lo rodea. Algunos toques de color recuerdan el espíritu vivo de la casa, la cordialidad y el encuentro de varios mundos, a imagen de la cocina que se ofrece.
Rodeada de majestuosas montañas, la Posada Eltzaburu ofrece un espectáculo natural permanente, que cambia con el paso de las estaciones y que invita tanto a la contemplación como al descanso.
En el centro de esta experiencia se encuentra Sara, chef y fundadora del proyecto en 2026. Verdadera alma del lugar, apasionada por la cocina y la naturaleza, ha sabido convertir la Posada Eltzaburu en un espacio donde conviven tradiciones, influencias y culturas. Para ella, cocinar no es un simple oficio, sino un homenaje a la tierra y a lo mejor que esta ofrece.
Su filosofía se basa en una exigencia absoluta de calidad: productos locales, tesoros de la montaña y recetas inspiradas en viajes por varios continentes, pensadas para compartir. Su cocina variada es el reflejo de su trayectoria y su personalidad: profundamente arraigada en la tierra, pero abierta a la creatividad.
Cada plato cuenta una historia, mezclando sabores rústicos y delicadeza contemporánea. Ya sea un plato tradicional revisitado o una creación inspirada en un producto recién cosechado, la Posada Eltzaburu se impone como un lugar donde la historia, la naturaleza y la gastronomía se dan cita en torno a la misma mesa.